El Día de Acción de Gracias (conocido como Thanksgiving Day en inglés) es una fiesta nacional de los EE. UU. y de Canadá que congrega a familias y amigos en torno a la mesa de la cena para dar gracias por todo aquello que han recibido durante el año. Su popularidad no se debe en exclusiva a su aconfesionalidad, sino a la relación que tiene con la historia fundacional de los Estados Unidos de América.

Si bien hoy en día es una fiesta celebrada por una inmensa mayoría de estadounidenses y canadienses en fechas muy concretas, sus míticos y turbulentos orígenes no permitieron una celebración continua.

Una de las versiones más extendidas sobre el origen de la festividad es la cena celebrada por los peregrinos, tripulantes del Mayflower, junto con algunas comunidades nativas de la zona en 1621 para celebrar la buena cosecha y dar gracias por la ayuda prestada.

No obstante, merece la pena mencionar que hubo acontecimientos similares como el banquete entre los colonos españoles y los nativos de la Florida en 1565 y el banquete que celebró el explorador inglés Martin Frobisher por su llegada a Terranova en 1578. La historia arroja diferentes acontecimientos que pudieron dar origen a esta fiesta, aunque no fue hasta los siglos XIX y XX cuando se instauraron las fechas de celebración y el festivo nacional en ambos países.

¿Cuándo se celebra el Día de Acción de Gracias?

En los Estados Unidos se celebra el cuarto jueves de noviembre, mientras que en Canadá se celebra el segundo lunes de octubre, debido a que las cosechas y el invierno llegan antes que al país vecino. Además, existen fiestas similares con orígenes distintos por todo el mundo, como es el caso de Alemania, Liberia, Japón o las diversas fiestas de la cosecha en la India. Una vez más, observamos una tendencia universal en los motivos de festejo de diversas culturas que nos inducen a pensar en la humanidad como una única comunidad con diversas manifestaciones culturales.

¿Por qué celebrar el Día de Acción de Gracias?

A pesar de las diversas interpretaciones que se otorgan a los orígenes y significados de estas festividades tan importantes, podríamos asegurar con total rotundidad que celebrar una fiesta en familia o entre amigos, ya sea para celebrar la bonanza de las cosechas o los frutos personales del año que acaba, es una idea excelente.
Si algo debemos aprender de la multitud de culturas que han celebrado fiestas similares en el pasado, o que siguen celebrándolas, es a estar agradecidos por los recursos que nos brinda nuestra casa común y por el intercambio entre culturas; pero con mayor razón debemos aprender a ser agradecidos, cuidar y respetar el legado natural y humano que es, en definitiva, el verdadero objetivo del Día de Acción de Gracias.