Cada 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, fecha destacada y elegida con el propósito de informar y de concienciar sobre una enfermedad que afecta cada año a millones de personas en todo el mundo y que es una de las principales causas de muerte. Esta fecha sirve para recordar la importancia de que llegue toda la información existente a todos los ciudadanos, tanto a los profesionales sanitarios como a la población general, en todos los puntos del mundo.

Entendiendo y eliminando las barreras lingüísticas

Precisamente para lograr tal labor, se debe sortear una importante barrera: la barrera lingüística. Pongamos como ejemplo un importante avance en el tratamiento oncológico descubierto en un hospital de un país concreto. Este descubrimiento se ilustra en una publicación de una revista científica. No obstante, puede que se publique en una lengua que no tenga tantos hablantes como pudiera ser el inglés. ¿Se quedará la información reducida al público hablante de dicho idioma? No es así. Entra en juego el papel del traductor médico, encargado de divulgarlo en otros idiomas con la misma precisión que la publicación original.

Pongamos otro ejemplo: la Organización Mundial de la Salud (OMS) prepara un material pedagógico sobre la prevención de un tipo de cáncer concreto. ¿En qué idioma lo redactará para que llegue al máximo número de personas? Los traductores médicos ayudarán a que esto no sea un problema, puesto que se traducirá al resto de lenguas para que la información llegue a todas las personas sin importar el idioma que hablen.

Entre los materiales redactados para la sensibilización sobre el cáncer, que hace necesaria la labor de traducirlos, podemos encontrar publicaciones en revistas médicas, artículos en medios divulgativos científicos y generales, infografías destinadas a centros de salud, material pedagógico destinado a colegios o vídeos informativos, entre otros.

El traductor médico como agente divulgativo

Como vemos, la lengua puede ser una barrera en la divulgación del conocimiento científico. No obstante, es una de las más fáciles de eliminar: mediante la figura de un traductor. Y no uno cualquiera, sino un traductor médico, un profesional que cuente con los conocimientos especializados necesarios para disipar esta barrera y expandir el conocimiento científico a todos los públicos, desde los profesionales sanitarios a la población general.

El traductor médico hará que el texto original, bien destinado a la comunidad profesional sanitaria, bien a la población general, llegue a su público tal y como se preparó en su lengua origen, con la misma exactitud informativa y con los mismos matices.

En Najual Traductores & Intérpretes entendemos la importancia de que los avances científicos no pierdan los matices cuando se trasladan a una lengua diferente de la original. Por eso, contamos con traductores médicos, especializados en la lengua y en los conocimientos que traducen. Aseguramos traducciones médicas de calidad hechas por profesionales. En un día como el 4 de febrero, queremos poner en valor la figura del traductor médico, agente clave en los procesos de concienciación, de información y en la lucha contra todos los tipos de cáncer.